г. Рио-де-Жанейро
La Santa Mártir Zinaida

11/24 de octubre Las santas hermanas Zinaida y Filonila nacieron en la ciudad de Tarso, en la región de Cilicia, en Asia Menor (hoy, Turquía).


La Tradición cuenta que ellas eran de la familia del Apóstol Pablo. Pablo, quien antes se llamaba Saulo y había sido uno de los principales perseguidores en contra de los cristianos y en contra de la Iglesia de Dios, tras su conversión se volvió un confesor de la fe cristiana. Viendo el gran cambio en la vida de su tío, las jóvenes vírgenes, reflexionando acerca de las cosas vanas de este mundo y las enseñanzas de San Pablo, desearon de plena alma trabajar solamente para Cristo. Escogiendo cuidar apenas de las necesidades de sus almas, estableciéndolas en la fe y en las enseñanzas cristianas,

Zinaida y Filonila viajaron por las ciudades y pueblos predicando el Evangelio y curando todos los tipos de enfermedades de la gente. Dejando a su madre y e renunciando a sus propiedades, las dos vírgenes realizaron obras verdaderamente apostólicas. Teniendo en sus coraciones las palabras del Profeta David: “¡Oh, qué bueno, qué dulce habitar los hermanos todos juntos!” (Sal. 132:1). Zinaida y su hermana decidieron írense a vivir en una gruta cercana a la ciudad de Demetríade, a norte de Tarso. Allí las dos vírgenes llevaban vidas iguales a las de los ángeles. Zinaida trataba de todas las dolencias posibles y Filonila, entregándose al ayuno y a la vigilia, operaba grandes milagros. Pero fue agradable a Dios que estas perlas no quedasen escondidas de la población, que necesitaba de su ayuda y servicio. Cada vez más y más personas acudían a la gruta de las vírgenes para ser curadas.

Las santas hermanas curaban tanto las enfermedades físicas como las enfermedades espirituales de la gente, firmándolo en la fe Cristiana. Viendo la cantidad de personas que se recuperaban a través de la grandiosa gracia de las vírgenes cristianas, muchos paganos se han convertido al Cristianismo y fueron bautizados. No sabemos cuanto tiempo las Santas Zinaida y Filonila quedaron en Demetríade. Sin embargo, algunos de los paganos que allí vivían se enfurecieron con el resultado de la prédica y de los milagros por las vírgenes, pues debido a ellas los templos paganos se quedaron desiertos y la adoración a los demonios disminuyó. Sentíndose amenazados, los paganos resolvieron matar a las vírgenes, y, de noche, fueron a la gruta donde vivían Zinaida y Filonila y las apedrearon hasta la muerte, enviando así sus espíritus al Paraíso. Así fue como las santas vírgenes Zinaida y Filonila recibieron sus muertes mártires. Oramos para las Santas Mártires Zinaida y Filonila pidiéndoles la cura de toda enfermedad de alma y del cuerpo.

Oraciones

Tropario, tono 4: Tu oveja Zinaida, oh Jesús, clama a Ti con alta voz: Te amo, Esposo mío, y busco sufrir por Ti, y me crucifico y me entierro por Tu bautismo, y padezco por amor a Ti. Para reinar en Ti también me muero por Ti, para que viva Contigo: recíbame como a uno sacrificio inmaculado, con amor me ofrezco en sacrificio a Ti. Pelas Tus oraciones, oh Misericordioso, salva mi alma.

Kondakio, tono 2: Tu venerabilísimo templo se reveló a todos los fieles como una cura del espíritu, luego con altas voces clamamos a Ti, virgen Mártir Zinaida, honorabilísima! Ruega incesantemente por todos nosotros a Cristo Dios. Glorificación, tono 8: Glorificamos a Ti, Santa Mártir Zinaida, y honramos tu venerable sufrimiento, que padeciste por Cristo.